viernes, 8 de mayo de 2009

EL HARTISMO en El Progreso de Lugo, 07-05-2009

Ayer estuvimos Mariano y yo en Lugo, presentando el Hartismo en el Hotel Méndez Núñez gracias a la amable invitación de la Asociación de Artistas Plásticos Lucenses.

Realmente fue una reunión memorable, disfrutamos mucho de la compañía de los socios de la Asociación. El acto fue intenso e interesante. Lo pasamos realmente bien, tanto entonces como al finalizar, cuando fuimos a cenar con Villapol y compañía. ¡Un saludo a nuestros amigos de Lugo!

Marta Veiga, de "El Progreso" nos hizo esta entrevista. Aunque hablamos de muchas más cosas -y todas realmente interesantes- el formato de la prensa impone restricciones de tamaño. Pero es una síntesis perfecta. Gracias, Marta.

Ahí va:


Los 'hartistas' acercan a Lugo su 'revolución'


Etiquetas: hartismo, Lugo, arte, manifiesto

07/05/2009 - M. Veiga / El Progreso (Lugo)

"Pasamos de ser los que protestaban y revolucionaban el mundo a ser sólo espectadores de un banquete ajeno". Una fantasma recorría Europa en el Manifiesto comunista y el mercantilismo devora el arte en el Manifiesto Hartista. Dos de sus promotores, Mariano Casas y Miguel-Anxo Varela, presentaron este miércoles en Lugo una iniciativa que convenció ya 170 personas en el mundo.

En un acto convocado por la Asociación de Artistas Plásticos de Lugo tiraron de escepticismo y señalaron que el hecho de que algo se pueda vender no significa que tenga calidad o que sea necesario. "Pasa como con los productos antical para el agua; en Galicia no hay cal por ningún sitio y se venden igual", dice Miguel-Anxo Varela.

Varela entiende que el convertir el arte "en un circo" desvirtúa a todos los creadores, "ya que la gente acaba por cansarse de todo y el todo vale acaba por ser un nada vale", apunta este pintor, que inició sus estudios en la facultad de Bellas Artes de Pontevedra y los remató en Barcelona.

Miguel-Anxo Varela añade que este posicionamiento no significa que rechacen las vanguardias o que los hartistas vivan anclados me lo siglo XVII. "Ni mucho menos; el cubismo, el surrealismo y el expresionismo nos influyen como a todos; ahora son tradición artística", explica.

Los hartistas censuran que se elimine la práctica en los estudios de Bellas Artes en "favor de otras cosas". "Es como si a un deportista no le dejas entrenar, como si un escritor no escribe para mejorar su técnica", ejemplifica.

El hartismo reclama también su espacio y tener "una igualdad de oportunidades". ¿La reacción del arte oficial? "Es de una forzada indiferencia y les duele bastante lo que hacemos. Eso sí, tengo que decir que los trabajadores del Centro Galego de Arte Contemporánea casi nos aplaudían cuando les presentamos la propuesta", revela Varela.

Sin embargo, están satisfechos con la acogida de una iniciativa que "nació en tiempos de crisis" y que, en breve verá el nacimiento de un Manifiesto Hartista adaptado a la música por parte de un simpatizante estadounidense.


El encuentro de Lugo (Foto: Pepe Álvez)

El encuentro de Lugo (Foto: Pepe Álvez)
Una acción <i>hartista</i> en Ferrol (Foto: Miguel-Anxo Varela)
Una acción hartista en Ferrol (Foto: Miguel-Anxo Varela)


4 comentarios:

Anónimo dijo...

En el pie de la foto que pone Pepe Alvez, es perogrullo, ya que viendo lo mala que es esa foto, cualquiera determinaria que fue hecha por ese "fotografo"-

Anónimo dijo...

Meteros el blog por el culo, con tanta moderacion nadie se atreve. id a la merde.

Anxova dijo...

Está complicado meterse un blog por el culo, señor Anónimo. Supongo que Pepe Alvez le devuelve el piropo. Por mi parte puede vuesa merced irse al mismo sitio al que nos ha mandado.

Ceballos dijo...

Yo ya he tenido alguno de esos mensajes "Anónimos" en mi blog, escondidos siempre en el anonimato. Solo se dedican a insultar y desprestigiar de manera maleducada y siempre sin ninguna argumentación.

Aceptamos cualquier crítica respetuosa y bien argumentada aunque sea contraria a nuestras creencias, pero por culpa precisamente de estos envidiosos comentarios sin ningún contenido nos vemos obligados a moderarlos.