miércoles, 20 de julio de 2011

Entre lo hiperrealista y lo conceptual: expresionismo y fauvismo

Incluyo este post tras leer uno de los bien argumentados y exce-lentes artículos de Avelina Lésper, Nuevos Grandes Maestros . Ella escribe con sagaz y sutil crítica, exponiendo con claridad el esnobismo, la estupidez y los graves ultrajes que el arte está sufriendo.
Con respecto a su presente artículo, Nue-vos Grandes Maestros, también estoy de acuerdo con ella en que hoy en día los "grandes maestros" son aquellos que los curadores ("caraduras" yo los llamo a muchos de ellos) utilizan como trampolín para su farsante marketing. Sin embargo me gustaría añadir alguna reflexión u opinión a su escrito obviamente bajo mi particular visión.



Efectivamente los artis-tas que nos muestra en su artículo (con imágenes incluidas) son artistas con oficio, buenos profesionales e imaginativos algunos, muy loables todos en sus objetivos esti-lísticos, pero noto a faltar entre ellos (quizás aquí difiero con Avelina) pintores menos figu-rativos, no tan simbolistas, ni tan realistas o diría más bien no tan narrativos. Echo a faltar en esta muestra artistas que utilicen el color y el trazo de forma más arbitraria (no digo descontrolada), en los que el color local y la forma puedan ser alterados en beneficio de la obra plástica, al estilo de los fauvistas franceses (Matisse, Derain, Gauguin) o de los expresionistas alemanes y rusos (Kirchner, Jawlensky) a los que yo tanto admiro, obras quizás no tan profundas en ideas o conceptos, pero si más luminosas, más alegres, más decorativas o podría decir también más triviales en su temática pero profundas en su forma.

Es una tónica común que estoy notando desde hace mucho tiempo que el éxito de los artistas actuales está repartido o entre los “conceptualistas /esnobistas /transgresores” que yo llamo y que Avelina tan bien critica en su blog, o, ahora también se llevan los triunfos, los hiperrealistas que “pintan muy bien”, con un gran perfeccionamiento técnico pero que , a mi juicio, carecen en general de absoluta imaginación, siendo su temática en muchos casos poco agradable o incluso desagradable y que normalmente no son en absoluto visualmente estéticos. Más arriba os muestro dos ejemplos: el primero, una escultura de Ron Mueck, contiene un gran oficio y sin duda en su tamaño monumental sorprende al espectador, el segundo, "obra" de Piero Manzoni no consigue más que ofender, pero ambos casos resultan francamente desagradables y son dos ejemplos muy claros que reflejan que el hiperrealismo y el conceptualismo están en lo más alto de los éxitos vanguardistas del arte actual.

Como consecuencia de todo esto la pintura que está a medio camino entre ambas tendencias, es decir la pintura que es figurativa (o incluso abstracta) pero que extrae de la naturaleza y de la realidad “un elemento nuevo” - como decía el gran Gauguin- ha quedado relegada al olvido y desplazada por la moda actual que estos “entendidos y curadores” manipulan a su antojo. No quiero con ello encasillar al arte en compartimentos limitados al hablar de tendencias ni impedir su experimentación; el arte es a mi juicio ilimitado ya que cada artista tiene su propia “caligrafía”, pero no se puede, con esta desfachatez y charlatanería tan en boga hoy en día, pretender inventar y descubrir la piedra filosofal con cada artista emergente que realiza la excentricidad más rompedora. El arte, la pintura concretamente, es un proceso lento en el que cada artista experimenta sobre los descubrimientos anteriores pudiéndo en algunos casos extraer su propia conclusión y su propia caligrafía y avanzar así hacia un nuevo descubrimiento, pero antes de lanzar al mercado este "nuevo descubrimiento" se debería estar bien seguro que merece la pena mostrarlo al público; sino es así más vale mostrar un trabajo bien hecho y personal aunque no rompa los moldes y los estereotipos que se exige actualmente.

Para terminar quisiera incidir sobre un término muy utilizado cuando se escribe sobre arte y sobre los artistas que me sorprende por su reiteración y por su errónea utilización. Siempre se habla de “jóvenes artistas”, “jóvenes pintores”, “jóvenes talentos”, “pintura joven”, "muestra de pintura joven", como si los que tenemos más edad quedásemos marginados de la posibilidad de innovar, de crear algo novedoso o de ser tan inventores como cualquier otro artista joven ¿Acaso la experiencia de los años de oficio no es un factor añadido para realizar una obra más sólida, creativa e innovadora? Quiero recordar que la mayoría de los pintores ilustres realizaron sus mejores obras en la edad madura (Velázquez, Cézanne, Gauguin, Van Gogh, Matisse,...). Concluyendo, me permito expresar libremente y con tristeza que la pintura que está a medio camino entre el hiperrealismo y lo conceptual, podríamos decir el impresionismo, el fauvismo, el expresionismo o el cubismo junto con  la veteranía que dan los años no están de moda dentro de los circuitos artísticos actuales que mueven los hilos del arte.

Os paso algunas muestras de GRANDES MAESTROS que obviamente sí tienen un merecido e importante lugar en la historia del arte, pero parece ser que su pintura, ya es agua pasada y no está de moda entre la elite vanguardista, ya no se pueden realizar nuevas interpretaciones de estas tendencias. Sinceramente, viendo y admirando estas pinturas no me siento pasado de moda, sin ninguna duda a la pintura de calidad no le importan las modas.  







6 comentarios:

Anxova dijo...

Muy buen primer aporte, si el nivel sigue así tendremos entre todos un gran blog con lo mejor de cada casa. Saludos.

Gustavo dijo...

No entiendo porque ponen al mismo nivel a Piero Manzoni con Ron Mueck, a mi parecer el escultor tiene por lo menos la habilidad de crear obras que desconciertan y que hablan entre muchas cosas de la nostalgia moderna humana...

En Manzoni solo veo una burla burda completamente facilista.

Ceballos dijo...

Ciertamente Gustavo tu comentario me ha hecho reflexionar sobre lo que dices. Mi intención era mostrar dos ejemplos claros de las tendencias que proliferan y están en la cresta del arte vanguardista, casi siempre, comunicando emociones desagradables. Sin duda hay diferencias entre ambos artistas y no se les puede poner en el mismo saco. Quizás debería haber matizado mejor esa diferencia de talento (cosa que ya he rectificado en el post), pero sigo pensando que en ambos casos se intenta sorprender con imágenes desagradables.

Espero que mi rectificación pueda remediar el malentendido.

Un saludo

Adrian Bellesguard dijo...

Muy de acuerdo con vosotros, personalmente opino que "el conceptual" simplemente NO ES ARTE, no es realmente nada más que una anecdota, un "texto" inutio, llamándolo en su propios términos una "deconstrucción" surgida, como bien comentó Robert Hughes, del puritanismo americano. "su residuo (el del puritanismo) no solo impulsó el minimalismo en los años sesenta sino también el arte conceptual a princio de los setenta", "el objetivo era liberarse del objeto (el arte), convertirlo en texto puro (y duro o carente de sentido, razón ni contenido), volatilizarlo.

Adrian Bellesguard dijo...

Releo el artículo de Martí y encuentro puntos que creo importantes remarcar. Evidentemente Ceballos es pintor y además hijo de pintor. Estoy de acuerdo con su artículo como ya comenté y en el hecho que cite a Manzoni y Mueck que no quiere decir que los "compare". Para mi Manzoni no fué un mal artista, cultivó una estética propia que tenía que ver con Fontana que no estaba mal, el tema es que lo que lo hizo famoso fué el bote de mierda...pero eso no es su cu;pa. En el caso de Mueck lo que me molesta es la dimensión fallesca de sus piezas, lamentablemente eso es lo que le dió notoriedad, lo que entiende y aplaude la masa, lo que lo hace "conceptual"... la anécdota.
Ahora volviendo a Ceballos lo que no veo en absoluto es su comparación con pintores de otra época que nada tienen que ver aquí, el expresionismo histórico, el fauvismo etc. no están en ningún modo entre el hiperrealismo y el conceptual (aunque como pintor yo entiendo lo que quiere decir) Por otro lado no veo a Manzoni o a Mueck desagradables en absoluto.
El problema es que el neoexpresionismo, el neorrealismo de Freud, el postmodernismo en general, no han tenido continuidad. Como ejemplos podríamos poner a Markus Lüpertz o a Miguel Barceló. El tema es que lamentablemente los que criticamos esos dos caminos que en el fondo tienen siempre lo mismo en común, la anécdota, somos los artistas que no hemos alcanzado el gran mercado, Barceló no critica a Mueck ni a Hirst, simplemente comparte el mercado con ellos... los que chillan más contra todo esto son un grupo de terribles malos pintores que pajo el nombre de Stukistas siguen a un mediocre radical que se llama Childish.

Ceballos dijo...

Apreciado Adrian, al haberme extendido demasiado en mi respuesta me he permitido responderte a tu comentario con una nueva entrada en mi blog.

http://laemociondelarte.blogspot.com.es/2013/06/arte-agradable-o-desagradable.html

Un cordial saludo